miércoles, 15 de abril de 2026

LA TRAGEDIA GRIEGA. Pasado y presente. Introducción


 Prometeo encadenado, de Esquilo, no es la tragedia más antigua, pero se refiere al acto fundacional de la cultura occidental. En ella, el paso de la animalidad a la humanidad no ocurre por evolución biológica, sino por un doble acto de transgresión: la rebeldía política de Prometeo y la lealtad emocional de las Oceánides (el Coro). Ellas, a pesar de ser figuras femeninas tradicionalmente asociadas a la prudencia, desafían al poder y, al tomar partido por el que sufre, introducen la philia (amor, amistad y solidaridad) como fundamento esencial de la vida en común.

 Prometeo ha ayudado de forma consciente a los humanos por compasión y para crear un contrapeso al poder absoluto del Olimpo, por lo que espera el dolor, lo desafía y lo enfrenta con dignidad revolucionaria. La mortal Ío también padece el castigo de Zeus, pero no por sus actos, sino por capricho divino. Ío sufre una alienación total: solo puede emitir mugidos, pierde su forma humana y huye del dolor empujada por el tábano. Hefesto ha sido el verdugo de Prometeo. Lamenta su dolor, pero ejecuta la orden de encadenarlo. Los personajes Poder Fuerza también están al servicio de Zeus. Uno, ni tiene empatía ni cuestiona las órdenes. El otro no habla porque no necesita argumentos.  Océano es el oportunista que se presenta como supuesto mediador que aconseja a Prometeo no rebelarse y pedir perdón. Su política es la del apaciguamiento, que solo sirve al tirano. Hermes es "el lacayo de los dioses": el funcionario perfecto del régimen que se muestra arrogante con los de abajo y servil con los de arriba. El poder no solo se sirve de todos estos personajes para castigar a quienes no se doblegan, también para obligarlos a reconocer que estaban en un error. A lo largo de la obra, el Coro (las Oceánides) había actuado de la manera tradicional: pidiendo cautela a Prometeo y acatando el poder. Pero cuando llega la hora de elegir,  Prometeo y el Coro entienden que aceptar el consejo de Océano es una traición, que ceder ante Hermes es una derrota política y que someterse a Fuerza es una muerte espiritual. El Coro elige la lealtad antes que la seguridad, Zeus desata su furia cósmica, la tierra tiembla y el cielo se desgarra entre truenos y relámpagos. Prometeo y el Coro se hunden juntos en el abismo, manteniéndose firmes hasta el final mientras la tierra se abre y el cielo se desploma. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.